Con la presencia de prácticamente la totalidad del arco político, el almuerzo oficial de la Fiesta de la Ganadería se desarrolló en un clima de efervescencia preelectoralista, pero sin sobresaltos de ningún tipo.

Con espacios suficientes para atender a los medios y repartiendo sonrisas a diestra y siniestra pudo verse al propio gobernador Alfredo Cornejo, casi inseparable estuvo a su lado el intendente de Capital Rodolfo Suárez, el lujanino Omar De Marchi también se hizo notar y el justicialista Alejandro Bermejo se movió tranquilo por las calles del predio ferial.

Infaltable en las últimas ediciones, José Luis Ramón desplegó su histrionismo en los stands de los medios instalados en la fiesta y aunque se aguardaba su llegada, Anabel Fernández Sagasti faltó en esta ocasión.

Con un clima tan calmo que sorprendió sobre todo a los visitantes, el extenso trabajo previo al sábado, históricamente un día candente en el festejo ganadero, arrojó los resultados esperados y avanzó sin sobresaltos y en un ambiente de paz absoluta. Los reclamos pudieron ser planteados, las respuestas se pudieron recibir cara a cara. Misión cumplida en la 38 fiesta ganadera.